Hay páginas colgadas en la web cuya fuente tienen un tamaño muy pequeño o el color de fondo que le ha puesto su autor dificulta la lectura del texto. Existe una forma de solucionar este problema de modo que su lectura sea más fácil.
En primer lugar, entra en Internet Explorer y selecciona el menú Herramientas, Opciones de Internet.
En la pestaña General pulsa sobre el botón de Accesibilidad. Activa las tres casillas que aparecen en el área de Formato: Omitir colores especificados en páginas Web, Omitir estilos de fuentes especificados en páginas Web y Omitir tamaños de fuentes especificados en páginas Web.
Pulsa en la opción Aceptar dos veces y cuando entres en la página web todo el estilo original habrá cambiado.