Para ganar un poco de tiempo a la hora de conectarte al navegador y no tener que pasar por una página web diferente en cada nuevo comienzo de conexión, sigue este práctico truco:
Abre el navegador Internet Explorer. A continuación ve al menú Herramientas, Opciones de Internet. En la ventana Opciones de Internet selecciona la pestaña General y en el apartado Página de inicio haz clic sobre la opción Página en blanco. De forma automática en la casilla donde tenías escrita tu dirección de inicio cambiará a about:blank.