Paños finos de coche: Te quedarán perfectos si una vez lavados y secos los rocias con laca para el pelo y seguidamente los planchas.
Prendas amarillean: Aunque no se debe utilizar este truco con mucha frecuencia, si unas sabanas o ropa blanca empieza a amarillear por estar guardadas mucho tiempo, deberas añadir al agua del ultimo aclarado una cucharadita de aguarras y otras dos cucharaditas de alcohol de quemar, veras como desaparecen.
Prendas con más color: Para reavivar los colores o por lo menos que no pierda el tono del color, lavalas a a mano con el agua sobrante de la cocción de judias verdes y un chorro de detergente.
Prendas de algodón: Estas prendas son difíciles de planchar pero para facilitar su planchado podemos meter estas prendas durante aproximadamente dos horas en una bolsa de plástico y meterlas en el congelador. Cuando las saques planchas sin descongelar.
Prendas de seda: Para el cuidado de estos tejidos, ten siempre presente que no se deben tender al sol, ya que éste se come los colores. Tiéndelas sobre una toalla y plánchalas del réves para que no salgan brillos.
Prendas perfumadas: Para que tu ropa tenga un agradable olor, al planchar puedes echar en el agua de la plancha unas gotitas de tu perfume o colonia favorita.
Prendas quemadas: Si, por descuido, has dejado la plancha mucho tiempo encima de una prenda y se ha quemado (no demasiado, claro está), la podrás recuperar si pasas por encima un trocito de cebolla recién cortada.