
Zapatos brillantes: Si tenemos que salir a toda prisa a algún sitio y no tenemos un momento para limpiar los zapatos, podemos rociarlos con laca de pelo. Quedaran relucientes.
Zurcidos: Para zurcir una prenda sin que se note el cambio de color en los hilos, extráelos de la costura del dobladillo de la misma ropa o de las costuras interiores; de esta forma, las puntadas serán prácticamente invisibles , y además se ahorrará el hilo.