Para empezar haremos click sobre Inicio, Panel de control. Cambiaremos a Vista Clásica haciendo click sobre esa opción en la parte superior izquierda de la ventana. Se mostrara el Panel de control con todos los iconos, de manera similar al de Windows XP.
Seguidamente haremos doble click sobre el icono Personalización. En la ventana siguiente observaremos que en la parte superior izquierda de la ventana hay una tarea llamada Cambiar iconos del escritorio. Haremos click sobre ella.
En la ventana que se nos abre ahora se encuentra la configuración de los iconos del escritorio. Para cada uno de ellos hay una casilla. Marcaremos las casillas de los iconos que queramos que se muestren en nuestro escritorio. Si los iconos no te gustan pulsaremos sobre Cambiar iconos para elegir otros. Cuando hayamos encontado los que nos gusten pulsaremos Aceptar. Si pulsamos la combinación de teclas Windows+D podremos ver que los iconos seleccionados aparecen el el escritorio.